¿Por qué es importante comprender la relación que mantengo con la comida? En primer lugar, cuando se desea emprender un proceso de cambio o una mejora de hábitos, hay que revisar desde dónde parte la motivación de cambio. Ya que, si los motivos son injustos contigo o poco prácticos, pueden hacerte que desarrolles relaciones con la comida algo complicadas y nada sostenibles a largo plazo que te alejen del bienestar. Por este motivo, queremos ofrecerte en este blog unas indicaciones para que aprendas a etiquetar las distintas maneras que existen de relacionaros con la comida.
Como verás, va más allá de lo “bueno” o “malo”. Conocernos y entendernos, puede ayudarnos que solventemos mejor los obstáculos y a que no nos desmoronemos o frustremos ante las distintas formas de relacionarse con la comida que existen. Vamos a ello.
Formas de relacionarse con la comida tipo 1:
ALIMENTACIÓN EMOCIONAL | APETENCIA ALIMENTARIA |
Proviene de tus emociones. Hay culpa. No se suele disfrutar. Si se escucha y atiende, tiene una función positiva. Ej. Me da todo igual, me como una pizza para sentirme mejor. | Proviene de tus gustos. No hay culpa. Se disfruta. Si se prohíbe o evita, puede tener consecuencias negativas. Ej. Me apetece saborear una pizza y disfrutar de ese momento. |
¿Ves la diferencia? Muchas veces tendemos a sentirnos culpables por tener apetencias alimentarias, creyendo que es alimentación emocional cuando nos apetece algo concreto, y esto mismo nos lleva a frustrarnos por sentir esa sensación.
La frustración y la falta de comprensión ante nuestras emociones o sensaciones nos pueden conducir de una apetencia alimentaria a una alimentación emocional. Podemos comer sin hambre y podemos tener apetencias concretas en momentos concretos, si no te das permiso, puede conducirte a una espiral tormentosa.
La alimentación emocional, debe ser atendida, ya que expresa una necesidad que no está recibiendo la atención que precisa, por eso, tampoco debes alarmarte si ésta está presente, simplemente atenderla y cuestionarte si la comida es la mejor herramienta para suplir tus necesidades.
Formas de relacionarse con la comida tipo 2:
“ATRACÓN” | HIPERFAGIA |
Proviene de tus emociones. Hay malestar físico y mental después. No se suele disfrutar. No hay conciencia durante la ingesta. Se trata de una forma de expresar el malestar hacia situaciones o dificultades. | Proviene de tus gustos. Hay malestar físico después. Se disfruta y saborea. Hay conciencia durante la ingesta. Comer mucho de lo que te gusta es normal en ocasiones. |
Comer gran cantidad de alimentos en un momento determinado no tiene que ser contemplado como algo negativo. Es como “leer de más” o “reír de más”. Darle un excesivo valor, es lo que puede llevarte a tener una mala relación con la comida. El etiquetar “comer de más” como un “atracón”, puede generarte una angustia innecesaria. ¿Quién no come un poquito más el fin de semana en una comida familiar o en una reunión con amigos?
Los atracones, si ocurren de manera frecuente, deben ser atendidos junto con un profesional de la psicología, ya que pueden estar expresando conflictos personales que no están siendo gestionados y, la mejor manera de gestión que ha encontrado la persona es mediante el atracón. Pero este, no es el camino.
¿Hacía qué parte de la flecha se suele encontrar más tu alimentación? ¿Derecha o izquierda?
Si la respuesta es hacia la izquierda, tal vez sea el momento de pedir ayuda y contar con profesionales que te guíen y te acompañen a hacerlo de la mejor manera para ti.
Muchas gracias por haber llegado hasta aquí.
¡Nos vemos pronto!
¡Ah! También queremos recordarte que para este miércoles tenemos en marcha un taller muy práctico online sobre alimentación emocional que imparte nuestra compañera Raquel López Rubio. Si quieres más información, puedes ponerte en contacto con nosotras a través del correo electrónico (contacto@laurajorgenutricion.com) o teléfono (663220924).