¡Hola!
Con el calor, la alimentación es clave para mantenerte fresco. Todos buscamos formas de combatir el calor. Y sí, un helado o una bebida fría apetecen, ¡pero no siempre son la mejor opción para refrescar tu cuerpo de verdad! ¿Sabías que algunos alimentos te ayudan a sentirte más fresco por dentro? ¡Te contamos cuáles son y por qué!
El secreto está en la hidratación y la digestión
Tu cuerpo se calienta al digerir, y algunos alimentos exigen más “trabajo” que otros. Por eso, elegir bien lo que comes puede marcar la diferencia entre sentirte aplomado o ligero y fresco. Los alimentos ricos en agua y fáciles de digerir son tus mejores aliados en verano.
Tus estrellas refrescantes para el verano:
- Frutas y verduras con alto contenido de agua: ¡Son las reinas del verano!
- Sandía y melón: ¿Quién no ama estas frutas en verano? Son un 90% agua y además aportan vitaminas y minerales esenciales. Perfectas para un tentempié o un postre.
- Pepino: crujiente, ligero y súper hidratante. Añádelo a tus ensaladas, hazte un gazpacho o incluso un agua saborizada con rodajas de pepino y limón.
- Tomate: otro clásico del verano. En ensaladas, zumos, salsas… ¡versátil y refrescante!
- Hierbas aromáticas y especias: ¡Sorpresa! Algunas pueden ayudarte a refrescar.
- Menta y hierbabuena: no solo dan un sabor delicioso, sino que su aroma y el mentol que contienen te dan una sensación instantánea de frescor. Pruébalas en infusiones frías, limonadas o ensaladas de frutas.
- Jengibre: aunque parezca contradictorio, el jengibre puede ayudar a la sudoración, que es el mecanismo natural de tu cuerpo para enfriarse. Un té frío de jengibre y limón puede ser muy revitalizante.
- Yogur y kéfir:
- Estos lácteos fermentados son fáciles de digerir y su textura fresca los hace ideales para el calor. Además, aportan probióticos beneficiosos para tu salud intestinal. Un yogur natural con fruta fresca es un desayuno o merienda ideal.
- Agua (¡obviamente!): aunque no es un alimento, es la base de todo. Beber suficiente agua es fundamental para mantener tu cuerpo a una temperatura óptima. Si te aburre el agua sola, añade rodajas de frutas, verduras o hierbas para darle un toque diferente.
- Sopas frías y cremas ligeras: Más allá del gazpacho, hay un mundo de opciones. Para combatir el calor el salmorejo, las cremas de calabacín frías o incluso una sopa de pepino y yogur son nutritivas, hidratantes y muy apetecibles cuando el termómetro sube.
Receta refrescante: “Shot” de gazpacho de sandía y tomate
¿Quieres una explosión de frescor y sabor? Este gazpacho es una maravilla:
Ingredientes:
- 200g de sandía sin pepitas
- 1 tomate maduro grande
- 1/4 de pepino
- 1/4 de pimiento verde
- Un trocito pequeño de cebolla (opcional, para los más valientes)
- Un chorrito de vinagre de Jerez (o el que te guste)
- Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Hojas de menta fresca para decorar (opcional)
Preparación:
- Lava bien todas las verduras.
- Trocea la sandía, el tomate, el pepino, el pimiento y la cebolla.
- Pon todos los ingredientes troceados en una batidora o robot de cocina.
- Añade el vinagre, el aceite y una pizca de sal.
- Tritura todo hasta obtener una crema fina y homogénea. Si queda muy espeso, puedes añadir un chorrito de agua fría.
- Prueba y rectifica de sal o vinagre si es necesario.
- Refrigera al menos 1 hora para que esté bien frío.
- Sirve en vasitos pequeños (tipo “shot”) y decora con una hoja de menta. ¡Perfecto como aperitivo o entrante!
¿Listo para sentirte más ligero y fresco este verano?
Cuidar tu alimentación es clave para disfrutar del verano sin que el calor te gane la batalla. Si quieres saber más sobre cómo adaptar tu dieta para sentirte mejor, más ligera y llena de energía durante todo el año, ¡estamos aquí para ayudarte!
Si quieres seguir aprendiendo sobre nutrición, contacta con nosotras para tu primera consulta y empecemos a refrescar tu verano desde dentro.
¡Hasta pronto!